Mejor cuanto peor

Sólo dos de los equipos que esta mañana entrarán en el bombo de París, no se han enfrentado nunca al Barça en partido europeo: el Villarreal y, por extraño que parezca, el Ajax. El equipo holandés haría una heroicidad si dejara en la cuneta al Inter (2-2), dada la eficacia italiana en octavos de final. Pero hoy sabremos si la suerte nos vacila. ¿Que nos toquen la Juve o el Milan? prefiero que se las tengan entre ellos que, además son los dos únicos con los que tenemos un saldo negativo en enfrentamientos europeos: con el Milan hemos jugado nueve partidos con el balance de 3-2-4*. Con la Juve, sobre 8 partidos, 2-2-4. El Inter es el único de los tres italianos al que aventajamos: 3-2-1. De los demás, el Benfica nos ganó una vez, ¡ay!, en la dolorosa final de 1961 (2-3), y luego empatamos en el estadio Da Luz (0-0) y le ganamos en el Camp Nou (2-1) los puntos imprescindibles para disputar la final de Wembley, precisamente la gran tarde de Ronald Koeman. Con el Lyon tenemos un balance demoledor 2-0-0, y con el Arsenal un nada desdeñable 1-1-0. Aún así, no faltan los osados que quieren a la Juve o al Milan ¡ya!. Como decía el Gran Johan, "si te van a atropellar, por lo menos que sea un Ferrari". Quita, quita, yo siempre creo que cuanto peor es un equipo, mejor como rival. Además, el Ferrari ya nos pasó por encima aquella vez en Atenas, cuando íbamos de favoritos y dispuestos a comernos el mundo.

(*) Ganados-empatados-perdidos

Positifo: lo grande que es el Barça, que media Champions lleva claras connotaciones azulgrana: el Arsenal (Cesc Fàbregas); el Benfica (Koeman, Bruins, Simao y Geovanni) y Villarreal (Quique Álvarez, Sorín, Roger y Riquelme).

Nejatifo: la desvergüenza de parte del entorno mediático madridista, que tras años ignorando al socio, a la oposición, transmitiendo sólo un mensaje único y estupefaciente, ahora enarbolan la bandera de la democracia, sólo porque una campaña electoral podría llenar el vacío -la deserción de lectores y la caída de audiencias- de una temporada que para el Madrid ya ha terminado.

¡Bona nit i bona sort!

Perdonen que no me levante

“La abdicación de Florentino no saca al Madrid de la crisis. Antes bien: la incrementa, excrementa y agudiza. No hay entrenador, no hay plantilla comprometida, no hay proyecto deportivo, no hay liquidez. Han cambiado a Franco por Carrero Blanco, pero la carcoma sigue taladrando al régimen. La filosofía galáctica lleva el germen de la autodestrucción en su seno”. Lo escribí justamente el jueves pasado: transcurrida una semana, con el Madrid fuera de Europa, sin Liga y sin Copa (¡vaya pareado me acaba de salir!), aquella atrevida afirmación adquiere un carácter lapidario. Empiecen a poner la lápida sobre el proyecto fallido de Florentino, esculpan sobre ella el “Aquí yacen los delirios de grandeza de un ser superior”. Y
Pero, ¿vamos a hablar del Madrid? No quiero ocuparme hoy de los perdedores. Que los muertos entierren a sus muertos. Es como si el equipo blanco, copiando el chiste macabro de Goroucho Marx, fuera de competición en competición dando esperanzas a los suyos para terminar diciéndoles aquel epitafio del gran Gorucho: "Perdonen que no me levante".
Adiós, Madrid. Hoy quiero rendir homenaje a Ronald Koeman, a su excelente trabajo en el Benfica, con un portero brasileño que ha sido el héroe de Anfield, Marcelo Moretto, reflotado del Vitoria Setúbal como recurso (una especie de Maxi López versión portería); con excedentes de cupo de otros equipos, nuestros Simao (autor de un golazo), Geovanni (quien envió al Manchester a la funeraria y metió al Benfica en octavos), con Miccoli (un gordito cedido por la Juve), Karagounis (sobrante del Inter)...Si lo nuestro ante el Chelsea tiene mérito, ¿cómo debemos considerar lo que ha conseguido el héroe de Wembley ante el campeón de Europa? ¿no os parecería un sueño una eliminatoria Barça-Benfica?
¿Y el Lyon? El fútbol está cargado de ironías: el héroe de la eliminatoria ante el PSV Eindhoven, revancha de la del año pasado, ha sido el portugués Tiago, autor de los dos primeros goles. ¿Y quién es Tiago? El joven futbolista (25 años) que descartó mi admirado Mourinho y lo metió como compensación en el fichaje del ghanés Michael Essien. También el noruego John Carew es titular en el Lyon. ¿Lo cambiaría el Valencia a ojos cerrados por Mista o por Kluivert?.
Mañana será el sorteo. La lectura esquemática y a bote pronto, es la siguiente: arrasan los italianos ya que pueden pasar 3 de 3, pasan el 66 % de los españoles (2 de 3), pasa el 33 % de los ingleses (1 de 3), siguen el portugués, el francés y desaparecen los alemanes mientras los holandeses quedan pendientes del Ajax.

Positifo: el partizado, uno más, de Cesc Fàbregas con el Arsenal, que ha disparado aún más la cotización de este chaval formado en nuestra cantera, lo que obligará a Fernando Martín a pagar lo que haya que pagar, porque cuando hay que pagar, hay que saber lo que hay que pagar para pagar lo que hay que saber que hay que pagar.

Nejatifo: que el PSV Eindhoven de Cocu y Reiziger haya dejado la Copa de Europa goleado en Lyon (4-0), y con el capitán, Philip Cocu, expulsado antes del descanso por doble amonestación.

¡Bona nit i bona sort!

París está más cerca

El Barça está en cuartos de final de la Copa de Europa y por tanto más cerca de la gran final de París, que sería la quinta de su historia, tres de ellas disputadas durante la negra noche del nuñismo. Por fin Frank Rijkaard y Jan Laporta superan su techo de octavos, por fin pasan una reválida. Y, además, a costa de uno de los equipos que de antemano salían como favoritos (junto con el propio Barça) y sobre el que el barcelonismo tenía grandes ansias de revancha.
La eliminatoria venía decidida desde Stamford Bridge pero hasta que Ronaldinho no realizó la portentosa jugada en la que marcó otro gol de superdotado, el Camp Nou no pudo respirar aliviado. Por fin, como un moderno Sant Jordi, Ronaldino mataba el dragón. Hasta ese momento, el Chelsea no había hecho nada para merecer que la eliminatoria diera un vuelco. La alineación de cuatro hombres de ataque (Cole, Robben, Drogba y Duff), sólo sirvió para poner de relieve el crónico déficit del Chelsea ante el gol. El Barça, además, no concedió ni córners (ninguno en contra en todo el partido) ni faltas cerca del área, casi las exclusivas armas del Chelsea.
Mourinho tampoco ganó la guerra psicológica: no supo explotar el momentáneo shock que provocó la lesión de Messi ni se atrevió a retirar a Frank Lampard (cuya alineación había sido dudosa), y que fue un comparsa durante todo el partido. Ni la táctica: lejos de crear confusión en el sistema defensivo del Barça, las permutas entre Robben, Duff y Cole crearon desorden en su propio equipo.

Positifo: que el Villarreal esté en cuartos de final de la Liga de Campeones. El año pasado llegó a la misma ronda de la UEFA, lo que le acredita como uno de los equipos de la Liga española más competitivos en el plano internacional. No en vano tiene jugadores como Riquelme, Sorín, Arruabarrena y algún otro, cansados de ganar Libertadores e Intercontinentales.

Nejatifo: que un fallo garrafal del portero suplente del Werder Bremen, Tim Wiese, costara la eliminación a su equipo, cuando estaba a dos minutos de la proeza en el campo del Juventus, siempre gran beneficiario de este tipo de situaciones.

¡Bona nit i bona sort!

Ganemos y a otra cosa

Mourinho, ganador de una UEFA y una Copa de Europa, a punto de cantar el alirón en la Premier (tercera en la historia del Chelsea, más en sus dos años que en los 100 anteriores del club), a la que puede sumar la FA Cup después de embolsarse ya la Copa de la Liga (Community Cup, ante el Arsenal), puede quedar eliminado hoy de la Copa de Europa y firmar no obstante una grandísima temporada. Pero no le faltan razones personales para querer eliminar al Barça: es un personaje dominado por un amor propio casi patológico, como la mayoría de los genios. Y ganar la Champions, que sería la segunda suya, de la que el año pasado le echaron con un gol que no traspasó la raya, sería el no va más Pero lo normal es que pierda...porque si bien su equipo es superior al azulgrana como bloque y sus planteamientos superan a los de Rijkaard, el Chelsea
perdió la eliminatoria en la ida.
Así y todo, será un gran partido. Lo contrario supondría una gran desilusión para la inmesa mayoría de aficionados de todo el mundo. Yo creo que el Chelsea hará un esquema 4-1-4-1, o llamadle como querais, desconcertante para Rijkaard. La buena forma de Makelele, Joe Cole y Duff en las bandas acompañando a Gudjohnsen y Lampard, sólo se malogra por la falta crónica de gol que padece el equipo, maquillada con los providenciales remates de John Terry.
¿Crespo o Drogba? Creo que el costamarfileño saldrá con más ganas de jugar un partido entero en el Camp Nou, si el árbitro no dispone lo contrario. Pero tapar de nuevo la capacidad de maniobra de Makelele, el desigual duelo Messi-Gallas y que Ronaldinho no permanezca estático en la banda izquierda, son las bazas fuertes del Barça para romper un duelo muy equilibrado en los otros aspectos. Prefiero esas armas que las de ir a la liquidación física de uno o dos jugadores rivales para poder ver, por fin, un Barça-Chelsea de 11 contra 11.

Positifo: La actitud elegante que mantuvieron ayer los dos entrenadores en las ruedas de prensa respectivas. Con chapeau especial para José Mourinho, que en ningún momento quiso explotar los peonosos incidentes del aeropuerto.

Nejatifo: Que sea cual sea el resultado del partido, un gran equipo quedará prematuramente fuera. Lo mismo que el miércoles en el Milan-Bayern o el Arsenal-Madrid. Algo que no sucedería en el tenis (ni en los playoffs de la NBA), donde los equipos se "encuadran" evitando emparejar a los favoritos hasta semifinales.

"Bona nit i bona sort"

Primera estatuilla al bote

Ya han desfilado por la alfombra roja del fútbol casi todos los premiados de este año. A estas alturas de la temporada, no vale la pena seguir haciendo quinielas porque las principales estatuillas están concedidas: Juventus, Bayern, Chelsea, Lyon, PSV, Oporto y Barça, tienen asegurado el triunfo. Queda el gran premio, para algunos el más importante, la Copa de Europa, que todavía podría contener la sorpresa de salvarle la temporada a algún necesitado, como sucedió el año pasado con el Liverpool. Pero ya sabeis que las buenas películas casi siempre acumulan más de una estatuilla y las hay que las acaparan. Como termino a toda pastilla este articulito para plantarme ante el televisor a ver la gala, no sé si ese será el caso de “Buenas noches y buena suerte”, pero, trasladándonos al fútbol, sí podría ser el caso del Barça o la Juve, dos de los mejor situados para ganar dos estatuillas. Y quedan los premios a los actores de reparto: los que van a entrar el año próximo en la Champions o se tendrán que conformar con ir a la UEFA. Por lo que respecta a nuestra Liga, están nominados el Madrid, el Valencia, el Sevilla, el Celta, Villarreal y Osasuna. Yo veía ayer al Valencia tan contento de llevarse un punto de casa del colista porque entre Quique Sánchez Flores y sus jugadores se ha impuesto el realismo: van a por un puesto en la Champions, es decir, su temporada es quedar segundo, tercero o cuarto. Lo mismo que el Madrid, y así lo dijo su nuevo presidente, que lleva un gran carrerón: cogió al equipo tercero y, en cuatro días, ya lo ha subido al segundo puesto.

Positifo: que sólo hayan sido un centenar los barcelonistas que fueron a recibir a mi admirado José Mourinho en el aeropuerto, a provocarle e intimidarle, a escupirle y, al parecer, lanzarle algún huevo. Al tratarse de tan pocos, siempre podemos hablar de una minoría y no nos referiremos a ellos como si se tratase de toda la afición del Barça, como por error hicimos al referirnos a La Romareda para explicar el incidente de Eto'o.

Nejatifo: que el aeropuerto de El Prat se haya convertido en un punto negro para las muestras de incivismo, pues ahí fue donde el ejemplar presidente del Barça se quitó los pantalones -para desbloquear una embarazosa situación- y allí fueron ayer unos comandos fascistoides a darle la bienvenida al entrenador visitante, un ex empleado del club.

“Good night & good luck”

Vuelve, Thiago

Lo siento pero el Depor no puede meternos dos goles de cabeza. Y menos si juega sin Makaay, Luque, Scaloni, Valerón, Fran...o sea, si es el pálido recuerdo del Superdepor semifinalista de la Copa de Europa. Pulutant: vuelve, Thiago Motta, vuelve y pon orden en este desaguisado. La gente tenemos tendencia a creer que, en contando con los cracks, asunto zanjado y punto. No menespreciemos a los jugadores de reparto, a la clase media. Al Chelsea le pasó lo que le pasó en la ida...por la lesión de William Gallas que obligó a mi admirado Mourinho a echar mano del rústico Del Horno.
Quiero un poquito más de seguridad por alto. Muy bien Puyol de cara a la galería, recuperando balones increibles que se perdían por el pico del córner...pero muy mal en los dos goles del Depor. Si lo que queremos es buscar el aplauso fácil, adelante con los faroles. Pero el trabajo de un buen profesional no consiste solo en arrancar ovaciones y suscitar emociones en el público: también hay que evitar ataques cardíacos. Y habreis visto que no he mencionado, todavía, a Andresín Iniesta. Frank Rijkaard se lo puso a huevo en la semana en la que podía reivindicarse ante el gran éxito de Sex Fàbregas. Pero, lo siento para sus admiradores, Iniesta se crece en los partidos pequeños pero disminuye en los partidos grandes. Y, por bondad, no sacaré una lista de encuentros cruciales en los que ha sido titular.
¿El Chelsea? Lo vi ante el West Bromwich. De hecho, sólo me he perdido los partidos de FA Cup (los dos ante el Everton y el del Colchester), el de la Carling (Charlton) y alguno de los cuatro que jugó por Navidades. Tengo opinión formada sobre este superequipo que, por desgracia, se despedirá de Europa el próximo martes. Hablamos de él esta noche, pero os invito a que empeceis a decir la vuestra al respecto, que las tardes de domingo a veces se te hacen larguísimas.

Positifo: el más que aceptable estado del césped del Camp Nou, lógicamente resbaladizo en cuanto cayeron cuatro gotas.

Nejatifo: la lesión del central coruñés Andrade, que se pierde lo que queda de temporada.

Gran Messi, pobre Depor

Darle descanso a Messi en el partido de esta noche ante el Depor es una juiciosa medida por parte de Frank Rijkaard. Primero, que con un Larsson que está que se sale y un Giuly que no deba caer bajo ningún concepto en la marginación, al Barça le sigue quedando una delantera explosiva. Segundo, que Messi viene de ser estrella con Argentina...la primera media hora, porque después perdió fuelle de un modo alarmante; también en el aspecto físico es aconsejable su dosificación. Y, tercero y último, Messi fue protagonista, no exento de polémica, del partido de Stamford Bridge por lo que si no juega esta noche ante el Depor se evita cualquier percance. ¿Os imaginais, por un momento, expulsión de Capdevila por una falta opinable a Messi...?
¿Y el Depor?. Como los periodistas solemos echar mano del tópico, alguno dirá que el partido de esta noche es un ensayo general para lo del martes. No he leído la prensa de esta mañana pero no creo equivocarme. ¿Depor comparable al Chelsea? Al revés te lo digo: mientras el Chelsea hace unos años se peleaba con los mediocres de Inglaterra por entrar en la UEFA, el equipo gallego era el Eurodepor. Uno se ha convertido en tres años en un grande de Europa y el otro en la estampa viva de la decadencia, del sic transit gloria mundi. De aquel Depor con Naybet, Mauro Silva, Fran y Makaay, no queda nada. Hoy la figura se llama Munitis, un futbolista ejemplar (¡ya lo querría el Madrid!) pero que iba a Riazor siguiendo los pasos de Amavisca: en busca de un buen retiro.
Pulutant, vamos a por los tres puntitos, a tener una noche plácida y dejarnos de otras historias.

Positifo: que el que quiera ver al Chelsea antes del martes puede hacerlo dentro de poco más de dos horas (13,45 hora española) en Digital +. Pero, al igual que en el Barça-Depor, que no espere que Mourinho vaya a enseñar muchas cartas ante el modesto West Bromwich Albion. Essien y Del Horno, por ejemplo, no pueden jugar en Barcelona (expulsados) y Lampard, entre algodones, supongo que será reservado para el Camp Nou.

Nejatifo*: la campaña xenófoba de los muertos vivientes del vestuario madridista (Raúl y Guti, además de Michel Salgado), esta vez dirigida contra Ronaldo. Lo último que me faltaba por ver es que Guti (¡el azote de Cesc si es que ficha por el Madrid!) diga que Ronaldo no tiene por qué molestarse al no haber sido convocado, ¡cuándo él fingió una lesión al sabe que no sería titular contra el Barça!.
(*) Nejatifo para el Madrid, se entiende.

Como decía el Gran Johan...

La abdicación de Florentino no saca al Madrid de la crisis. Antes bien: la incrementa, excrementa y agudiza. No hay entrenador, no hay plantilla comprometida, no hay proyecto deportivo, no hay liquidez. Han cambiado a Franco por Carrero Blanco, pero la carcoma sigue taladrando al régimen. La filosofía galáctica lleva el germen de la autodestrucción en su seno: ficho los jugadores más conocidos y admirados (Figo, Zidane, Ronaldo, Beckham, Owen), pero como valen un pastón, les tengo que hacer contratos larguísimos pues, de lo contrario, sería imposible amortizarlos. El problema es que los jugadores de ese perfil aterrizan en el club después de ganar (casi todos) el balón de oro, siendo millonarios y con tres añitos de fútbol a lo sumo en sus piernas: los tres primeros años de Florentino, excelentes, antes de que se iniciara una espiral de decadencia en caída libre. El modelo galáctico sólo sería posible si la plantilla se pudiera renovar drásticamente cada tres o cuatro años pero ahí chocan el tesorero con el director deportivo. ¿Recordais que mis admirados Núñez y Cruyff disentían sobre la duración de los contratos? Núñez (para poder amortizarlos), quería contratos largos; el Gran Johan (para tener jugadores motivados) quería tres-cuatro años a lo sumo. Esa es la contradicción que el modelo Florentino no sólo no ha resuelto sino que ha agudizado. ¿Podría sucederle lo mismo al Barça, con los contratos tan largos que ha hecho Laporta a nuestros cracks? No estamos en el mismo caso porque todos esos jugadores, salvo Ronaldinho y Deco, no tenían un pasado de éxitos y, además, son mucho más jóvenes que los del Madrid y tienen por lo tanto buenas expectativas de traspasos mientras que los jugadores del Madrid son un peso muerto de difícil colocación, por edad y por la cuantía de sus fichas.

Positifo: pase lo que pase el sábado en el derbi Madrid-Atlético, Florentino seguirá siendo presentado por sus corifeos como un Ser Superior: si el Madrid gana, habrá obrado como revulsivo (él ya lo dijo); si el Madrid pierde, los jugadores son culpables (él ya lo dijo).

Nejatifo: que el jugador europeo con más futuro y cotización del momento, haya salido de la cantera azulgrana sin que el Barça conserve ningún derecho sobre él más que de carácter moral. De momento, en Madrid no saben cómo se llama pero pronto su nombre será conocido en todo el mundo. Un orgullo y una pena.

Atado y bien atado

Intentar entender la crisis del Madrid en clave barcelonista, como hacen en las tertulias de mi querida ciudad o en los editoriales periodísticos de mi querida ciudad, es erróneo. El Madrid y el Barça no se parecen en nada -ahora es cuando se os ocurren los chistes fáciles- si nos referimos a la idiosincrasia, al talante, a la manera de ser. El Madrid es un club providencialista, siempre urgido de tener un líder carismático, que rinde culto a la personalidad de sus mesías. En el Barcelona a los presidentes los ponemos a parir. Las cuarenta y ocho horas de glorias que pasea por España Florentino Pérez, en Barcelona las habríamos empleado en ajustar cuentas, decir que era un corrupto, que se vendió al tripartito, que utilizó el club para hacer pasta y carrera política, que lo tomó por su cortijo, que convirtió el palco en la guardería de sus hijos y en el hogar del jubilado de sus padres políticos. Que quiso meternos por vía rectal su pensamiento único, que no consintió la discrepancia, que se dejó arrastrar y vencer por las tentaciones del nepotismo. Que se entregó sin freno a los placeres de la mesa y otros más apetitosos y saludables.
Haríamos todo eso y nos quedaríamos tan anchos como se queda uno con la satisfacción del deber cumplido. Porque la obligación del periodista no es ponerse de rodillas y decir sí y amén a todo; y la del socio no es tragar lo que le echen dejándose pisotear sus derechos. Y ojo: que yo no digo que la prensa madrileña haya vivido genuflexa y amordazada por Florentino, que haya evitado cualquier discrepancia con el poder, por miedo o por comodidad. Ni que los socios del Real Madrid estén a lo que tenga a bien disponer el Ser Superior, esperando que lo haya dejado todo atado y bien atado. Sólo digo que aquí todo sería diferente y que los análisis que se hacen sobre el tema me parecen análisis de orina: para mearse.

Positifo: que Egpaña haya ganado a Costa de Marfil, en el Estadio de la Pulmonía, a tres bajo cero.

Nejatifo: que Egpaña no esté en el continente africano porque, al menos, podría ser subcampeona de algo.

¿Fichamos algún galáctico?

Todos los galácticos están en el mercado. ¿Ficharíais alguno para el Barça? A ver, esos valientes que llamaron el nombre del puerco a Van Gaal porque advirtió lo que sucedería con Ronaldo, ¿por qué no le piden ahora a Chan que lo fiche? Aún recuerdo la razón que dio el cara ladrillo para rechazar al orondo ariete: "No nos interesa un futbolista que está jugando al golf cuando sus compañeros preparan un partido importante". ¡Qué visión! Hasta Florentino ha reconocido, con otras palabras incluso más duras, que el problema de su plantilla es de compromiso con el club. ¿He dicho club? ¿habría hecho mejor en decir marca? Porque al final, los jugadores han respondido con la misma frialdad con que él se comportó, tiburón blanco, al hincarle una dentellada a Luis Figo. Recuerdo ahora la pregunta que formulé al ya ex presidente, en directo en un programa de TV3: "¿Qué siente usted cuando provoca tanto daño y tristeza entre los aficionados de los demás clubs?". Florentino se salió por peteneras, sin mover ni un músculo de su rostro de esfinge, diciendo que los mejores jugadores del mundo deseaban ir al Madrid, que él no tenía ninguna culpa ni ningún remordimiento por ello. ¿Creeis que hoy los mejores jugadores del mundo todavía quieren ir al Madrid? Y, a la recíproca, ¿se podría rehabilitar algún galáctico? ¿ficharías alguno para el Barça?

Positifo: que la lacra madridista sale ganadora de la crisis e impedirá la reconstrucción de la plantilla sobre la base de los brasileños, sobre quienes ya arrecia la campaña xenófoba.

Nejatifo: que Chan sale reforzado de la crisis madridista, y sus pelotas ya dicen que Florentino es el cuarto presidente que se carga (tras Núñez, Gaspart y Reyna), lo que acentuará su presidencialismo absolutista, contrario a la tradición democrática del Barça.

El 0-4 en el Bernabeu

Primero fue el 0-3 en el Bernabeu: galacticidio en toda regla. Ayer se marcó el cuarto gol: 0-4. Toda una filosofía del fútbol-empresa se fue al carajo. A la desesperada, la consultora Deloitte, la misma que tenía sus oficinas en la Torre Windsor, vecina del Bernabeu (¡entre vecinos hay que ayudarse!), sacaba de entre sus pertenencias chamuscadas la lista de los clubs más ricos del mundo. Encabezada, ¡cómo no! por el Realísimo. Pero, ¿de qué te vale todo el oro del mundo si pierdes tu Liga? Ítem más, ¿de qué te vale todo el oro del mundo si pierdes tu Champions y hasta tu Copa del Rey? Cinco temporadas -las tres últimas en blanco, sin contamos la actual- le han bastado a Florentino para convencerse de que en el mundo del fútbol no manda sólo la cuenta de resultados. O sea, de resultados económicos, se entiende. Lo que cuenta es el socio al que no se puede engañar. El miedo al socio, a su reacción el próximo sábado en el derbi ante un Atlético que está que se sale, es lo que ha aconsejado a este ser superior a dejar el cargo por su propio pie cinco días antes de tener que salir en globo. No rumbo a las galaxias sino a las nubes de las que le han bajado súbitamente su fracaso deportivo.

Positifo: que la dimisión de Florentino sirva de lección para los sátrapas que creen poder gobernar los clubs con despotismo ilustrado y menosprecio total del socio. Que lejos de ver la desaparición física de un enemigo al que sólo hace dos años recibían poniéndole alfombras de terciopelo, empiecen a verse reflejados en su espejo.

Nejatifo: que si Florentino era malo conocido, valía más que bueno por conocer. Si yo fuera Tachito, empezaría a temblar pensando en qué momento los sucesores de Florentino echarán las redes sobre Messi o Deco (además de fichar a Cesc, Sex Fàbregas para ellos), lo cual no dejará de ser una tocada de pelotas).

Las cosas hay que hablarlas

Si no hubiera sido por lo de Eto'o, podríamos decir que hemos vivido la semana más grande de la temporada. Bueno, ha sido la más grande incluso con ese desmesurado protagonismo de Eto'o, el no saber dominarse ante unos estúpidos que al parecer -hasta entonces ni una radio ni una televisión había reparado en ellos- se estaban metiendo con él. ¿Os imaginais que en un Barça-Valencia, Cañizares diga que se marcha y todos sus compañeros le secundan? ¿Recordais cuando ya estuvo a punto de hacerlo todo el Madrid por causa de la bronca que le estábamos metiendo a Figo y que superó todo lo imaginable? ¿Es racismo que nuestra elegante representación en Londres, cante en la grada de Stamford Bridge “Ese portugués, hijo puta es”? ¿Era racismo cuando hasta Jordi Pujol, el obispo Deig, el entonces conseller Trias, quisieron poner barreras al fichaje de holandeses? ¿Lo sería que ahora alguien dijera que sobran brasileños? ¿Que algún patriota quisiera un Barça con más de los ¡dos! catalanes que jugaron como titulares en La Romareda?
Pero, por si acaso no está claro, repetiré lo que ya dejé escrito ayer. Y lo repetiré cuantas veces haga falta. En su día creí ver motivaciones xenófobas en negarle el pase a Ronaldo cuando era jugador del Barça. Desde entonces he visto nuestras actitudes con los holandeses, con Robson, con Amunike o con Mourinho. Siempre me he puesto a su lado (alguien dirá que al lado de los perdedores, pues vale). Como me puse al lado de Núñez cuando entendí que no se el atacaba por ser un mal presidente sino por no ser el presidente "políticamente correcto".

Positifo: Por lo demás, la semana ha sido grande para el Barça. Y, por una extraña teoría de vasos comunicantes, nefasta para el Madrid: su discurso de hace una semana, cuando fui al Rondo y parecía que todos éramos comparsas en torno a un renacido Madrid, se ha ido al carajo. El galacticídio perpetrado por el Barça en el Bernabeu no contemplaba el misterio de la resurrección. Y el Valencia ya ha sucumbido a la presión de verse como el único aspirante al trono del Barça.

Nejatifo: que nuestros servicios técnicos no convencieran a Henrik Larsson para que aplazara durante unos meses su traspaso al Helsimnborgs, aunque pocos podíamos pensar (y ellos mucho menos) que el sueco iba a convertirse en nuestro jugador talismán, como lo ha sido en Stamford Bridge y en Zaragoza.

Final feliz y penoso

Gran resultado del Barça que, nuevamente, como en Stamford Bridge, pudo enderezar el partido contra diez. Frank Rijkaard podría enmendar a Helenio Herrera, que un día tuvo la humorada de asegurar que con diez se juega mejor para afirmar que contra diez se juega mejor. Hasta el incidente que ha protagonizado Samuel Eto'o, el partido apuntaba a un empate a cero. El Zaragoza llegaba bien pero esta vez no recibió las facilidades del partido de Copa: Ewerthon y Milito nunca pudieron ganar la espalda de Márquez y Puyol, ambos colosales. La lástima es lo ocurrido con Eto'o. Un incidente y un protagonismo del camerunés que ya empieza a resultarme cansino. Cualquiera que sea el color de su piel, no me parece de buen profesional lo que hizo el delantero azulgrana.

Positifo: que el Barça no sólo vive de las grandes tardes de Messi (ayer desaparecido), Ronaldinho (missing)y Eto'o (lo dicho) sino que tiene recursos y entidad colectiva para superar momentos delicados como el de la Romareda.

Nejatifo: que el racismo sea una pandemia que afecta a todo el fútbol europeo que se debe combatir con civismo y tolerancia, y no con medidas exclusivamente punitivas ni respondiendo a las provocaciones con actitudes chulescas y desafiantes.

¡Fàcil, fàcil, fàcil!

Encantado de darle la razón al siempre positifo nunca nejatifo colega y amigo Carlos Pérez de Rozas, cuando dice aquello de "¡Fàcil, fàcil, fàcil!"...y apostilla: "¡La Champions!". La superioridad del Barça sobre el Chelsea rehabilita a Frank Rijkaard, conspicuo perdedor en los torneos del KO, y tiene el bonus añadido para muchos barcelonistas de que ello se produzca a expensas de José Mourinho, un socio culé a quien una pertinaz y desaforada campaña mediática ha convertido en odioso para el entorno azulgrana. Es cierto que él ayuda con sus modales chulescos pero no es menos cierto que a los barcelonistas, nos quitas el resentimiento, los ajustes de cuentas, una poca de envidia, el victimismo y los enemigos exteriores, reales o imaginarios, y ¿qué nos queda? ¿fútbol y nada más que fútbol? ¡Qué poco para una afición con tanta grandeza de miras como la nuestra!

Pero como fútbol es fútbol, del choque de estos dos mundos antagónicos que son Chelsea y Barça, alabo la política de plantilla seguida por el club azulgrana, que viene de lejos. Digo política de plantilla y no de fichajes porque, ¿cuándo un gran equipo se ha hecho sólo a base de fichajes? En el Barça permanece un núcleo como garantía de nuestro estilo. ¡Qué suerte que no se pasó la aspiradora por el vestuario para barrer toda la herencia del pasado!. No me imagino el Barça de Stamford Bridge si, de un escobazo, se hubiera acabado con los Valdés, Oleguer, Puyol, Motta, Iniesta, Messi (y Xavi). Además se acertó plenamente en los fichajes de los (¿excesivos?) brasileños (jugaron todos menos Belletti en Londres), Márquez, Deco y Eto'o.

El trabajo de cantera realizado en los últimos años es tan eficaz que Motta ha desplazado a Van Bommel, Oleguer a Belletti y Messi a Giuly, algo impensable hace unos meses (como lo era el éxito internacional de Reina y Fàbregas, otros dos triunfadores con sello azulgrana). ¿Cuál sería el valor en el mercado actual de Motta, Messi, Puyol, Xavi, Fàbregas y Reina? Con una herencia semejante, si se sabe administrar, todo es fácil, fácil, fácil...

Nejatifo: La cantidad escandalosa de entradas (me hablan de que Tachito se reservó un centenar), bloqueadas por los directivos del Barça para el partido de Stamford Bridge, donde dedicaron al club un par de días de los mejores años de sus vidas.

Positifo: La radiante revelación de Messi como una de las estrellas llamadas a hacer historia. Alguien deberá agradecerle a Charly Rexach su obstinación en ficharlo cuando era un niñato, lo mismo que el empeño que puso Serra Ferrer en Thiago Motta y la vista de Quimet Rifé en Oleguer

Un polvorón en el polvorín

Metido entre los tres mejores futbolistas del año (Ronaldinho, Lampard y Eto'o), Leo Messi ha brillado en Stamford Bridge con un fulgor irresistible. Ha renacido una estrella, la que se alumbró el día del Gamper ante el Juventus y que echó el primer diente en el Bernabeu. La frescura de su juego, la alegría con que se tomó el reto de ser titular en el Barça, la ilusión por triunfar en un campo como el del Chelsea ha tirado del Barça, de un equipo que parecía conformarse con el empate a cero, para elevar lo que podía ser un partido sin historia en un espectáculo único. Echó del campo a Asier del Horno, y no por sus dotes interpretivas, que también las tiene, sino porque al joven bilbaíno le vino grande su marcaje: no podía con él e hizo lo que John Terry había recomendado hacer con Ronaldinho: pararlo a patadas. Por encima del juego colectivo del Barça, lo más grande que ha sucedido hoy en la capital del imperio futbolístico, la cuna de este deporte que es la única religión laica que cuenta con feligreses en todo el mundo, se llama Messi, apócope de Mesías, una marca de polvorones.

Positifo: la actitud de Frank Rijkaard, quitando importancia al estado del campo, con lo que evitó que algunos jugadores importantes de su equipo cayeran en una especie de psicosis por ese motivo y la utilizaran como una excusa.

Nejatifo: el penoso arbitraje del mediocre colegiado noruego, discutible en casi todas sus decisiones, y que se dejó presionar de un modo indecente por los jugadores del Barça en la expulsión de Del Horno (quien, no obstante, pudo ser expulsado unos minutos antes en una entrada que convirtió en fuera de banda contra el Chelsea).

Esto se me está haciendo eterno

Venga, va: que empiece el partido. Que estoy harto de hablar de la hierba, de la rotundidad con que imbéciles indocumentados atribuyen al juego sucio de Mourinho el que Stamford Bridge esté casi tan mal como estaba anoche el Allianz Arena de Munich e infinitamente mejor a como estaba el Lokomotiv de Moscú, donde el Sevilla -que se resistía a jugar- ganó por 0-1. ¿Esto es fútbol o es un liceo de señoritas, que diría Omar Pastorizza, aquel fugaz entrenador del Atlético de Madrid cuya sola presencia ahuyentaba a los periodistas de la sala de prensa? Jugar se juega donde toque, ¡y con dos cojones!. No busquemos más coartadas de antemano. Además, ¿no podrían decir ellos que les preparamos una encerrona en el Camp Nou? ¿que hemos cambiado el césped, a toda pastilla, para que no sepan jugar, puesto que son tan malos? Dejémonos ya de chorradas y ¡a jugaaaaaaaar!. A mí ¿qué me importa si el dueño del club es un ruso y se ha gastado una pasta en formar un buen equipo?: pasta bien invertida por otra parte, y ya me gustaría a mi que, del mismo modo que Ferran Soriano da hoy una conferencia en Londres (¿cómo se busca sponsor para la camiseta?, acaso), viniera Roman Abramovich a dar conferencias aquí. Y cursos de gestión de clubs. Y, en vez de ir sacando pecho, calculando si les vamos a meter dos o tres, pensemos que vamos a tener delante al equipo que le lleva 25 puntos al que anoche ridiculizó al Madrid en el Bernabeu; que jugamos en casa del líder de la Premier (ya sé, una competición menor, de la que ha salido el actual campeón de Europa); que nuestro entrenador, que este año (ante el Zamora) ha conseguido superar por primera vez unos cuartos de final, se enfrentará al mejor técnico del mundo, que encadenó una Copa de UEFA y otra de Europa, de forma consecutiva. Con el Oporto, que me cito a mi mismo de este lunes en La Vanguardia, es como ganar el Rally de Montecarlo con un taxi.

Positifo: que la recuperación de Raúl en el Madrid, saludada desde el fundamentalismo merengue como una vuelta a las esencias (más espíritu, si cabe), enlace con el último gran desastre blanco, del que no supieron extraer consecuencias. Me refiero al galacticídio perpetrado por el Barça el día del 0-3, justamente el día en que Raúl dobló la rodilla, una señal que nadie supo interpretar (excepto quien acuñó el concepto galacticidio, luego utilizado por Alfredo Relaño, entre otros grandes articulistas).

Nejatifo: que Fàbregas, el canalizador del juego del Arsenal, el complemento perfecto de Titi Henry, es otro regalo que nuestros técnicos han hecho a mayor gloria de la Premier League. Anoche, para justificarlo, un amanuense de Tachito (¡ya han perdido la vergüenza!) decía “es que este chico estaba demasiado vinculado a la forma en que se llevaba la cantera en tiempos de Núñez”. O sea ¿había que depurarlo? ¿purgarlo? ¿limpieza técnica? Por supuesto que él estaba vinculado a la cantera del nuñismo, que dio grandes resultados. En activo siguen él, y Xavi, Valdés, Puyol, Gabri, Motta, Messi, Reina, Piqué, Fàbregas, Miguel Ángel, Sergio García, Iniesta, Oleguer...Él también formaba parte de la pesada mochila heredada.

¡A por ellos!

Vamos a por ellos. Pero, conociendo mis simpatías por el Chelsea de Abramovich y Mourinho, ¿quiénes son ellos? Naturalmente, ellos son el equipo de Stamford Bridge, de eso no debe existir ninguna duda. Mi hija, mis amigos y los suyos, mis compañeros y los suyos, mis lectores y mis telespectadores, casi todos los visitantes de este blog son los míos, sois los míos. Mi posición debe quedar inequívoca. Además, como lo que menos me gusta es la ambigüedad, si yo deseara la derrota del Barça, habría titulado: ¡A por nosotros!. Y cuantos vivieron en la oposición durante el nuñismo comprenderán perfectamente ese sentimiento. Ni siquiera Laporta, Perrín, Huguet, Murtra o Borràs deseaban -así me gustaría creerlo- la derrota del Barça. Y ello les permitía ser siempre felices: si el equipo ganaba, porque ganaba. Si perdía, porque perdía Núñez.
Ahora, y lamento el largo preámbulo, lo que toca es remar todos en la misma dirección. Me gustaría que tuviéramos el fair play de plantear el partido como una cuestión deportiva entre dos grandes equipos, sin revanchismos ni ajustes de cuentas. Las únicas cuestiones pendientes son las de nuestra defensa con Joe Cole y Arjen Robben, cómo evitar que se nos escurran como anguilas; con John Terry para que no nos robe la cartera en los córners; con Makelele, para que no se convierta en el dueño del campo; con Lampard para demostrarle que no es mejor que Deco; con Drogba para que tenga que inclinarse ante Eto'o.
¿La táctica? A mi me gustaría reforzar el medio campo. No quitando del equipo a Messi sino reubicando a Ronaldinho, al menos mientras el marcador nos sea favorable (y el 0-0 inicial ya lo es). Pero sin que el bajar a presionar le exponga a otra tarjeta (inmerecida, no me cansaré de repetirlo), por una falta táctica sobre Cani. ¡Que no estoy diciendo que salgamos a aguantar el 0-0, a ver si leemos bien! Pero el año pasado salimos todos alocadamente a sitiar su portería y ya sabeis lo que pasó. Tenemos que ir a ganar el partido (como si el partido de vuelta lo hubieran anulado), porque ellos también confiarán en tener una segunda oportunidad en el Camp Nou. Pero demasiados partidos y títulos hemos perdido con el corazón. Ya es hora de que ganemos alguno con la cabeza.


Nejatifo: que la ausencia de cabezas de serie para toda la competición (al estilo de los cuadros del tenis), provoque en octavos de final enfrentamientos como los de Bayern y Milan, Madrid-Arsenal o el propio Barça-Chelsea.

Positifo: que definitivamente se hayan confirmado los augurios de quienes en su día no queríamos que el Barça repescara a Ronaldo. Más positifo aún porque Florentino lo utilizó para echar más sal en la herida abierta por Figo pero ahora lo tendrá que soportar como un molesto grano en salva sea la parte.


¡Avui hem de fer una bona singlada cap a Ítaca!

¿Podemos ganarles?, pregunto

No hablo de la eliminatoria, que para mi tiene un claro color blaugrana, sino del partido playero de Stamford: ¿Podemos ganarles? Pregunto. Y mi respuesta es inmediata: no con este entrenador ni con sus consejeros áulicos en cuyas doctrinas abreva. Por ahora, contando tres ediciones de la Copa del Rey, una de Copa de la UEFA y una de Liga de Campeones, Frank Rijkaard ha sido incapaz de culminar ninguno de esos retos. Son títulos, no todos ellos menores, tirados por la borda. ¿Por qué? Porque los torneos de eliminación directa hay que plantearlos como si se jugaran a partido único: el de vuelta, para disfrutar, pero con la eliminatoria ya a buen recaudo.
Oigo comentarios del jaez: "Prefiero el Chelsea a doble partido que en la final". De entrada yo ya firmaría ahora estar en la final, contra el Chelsea (algo que ya no podrá ser, naturalmente) o contra quien sea, preferiblemente el Glasgow Rangers (lo digo por analogía con el Sampdoria). Pero, ¿a doble partido? ¿creemos que el Chelsea es el Zamora? acabamos de tener una amarga experiencia con el Zaragoza (y también la tuvo el Madrid) y eso que teníamos la ventaja de campo. Sin alejarnos de Londres, hace un año también nos enfrentamos al Chelsea a doble partido. Yo sí que quiero eliminar al Chelsea a un solo partido: en el de ida. Que supongo es la mentalidad con que todos los tres italianos (los más competitivos en la historia de la Champions), afrontan sus eliminatorias. Pero, con la mentalidad Rijkaard y las fuentes de la eterna sabiduría en las que se sacia su sed de conocimientos, ¿podremos eliminarles? pregunto.


Positifo: que la UEFA, además de sancionar a Essien (que no lesionó a nadie mientras se rompen piernas como las de Alan Smith, Totti,...), haya designado para Stamford Bridge un árbitro "de cámara" para el Barça, con el que el equipo azulgrana nunca ha perdido, además de señalar un penalti inexistente a Messi en el campo del Werder Bremen.

Nejatifo: que da la impresión de que los servicios técnicos del Barça están pasando factura a Maxi López (el gran revulsivo de hace un año ante el Chelsea) y a Gabri, por no haber aceptado la cesión o la rescisión, que habría aligerado un poco la nómina (ya que por otros conceptos esta directiva es incapaz de generar recursos).

O Rey ha vuelto

Ronaldinho, el sucesor de Aquél a quien tuve el gran honor de echar la mano al hombro para ser inmortalizado de tal guisa mientras él firmaba autógrafos, ha vuelto. Ayer titulaba yo mi post Campanadas a medianoche, y hoy lo podría titular Por quien doblas las campanas. No doblan: repican porque el rey ha vuelto. Pero su corte parece la corte del Faraón, con algún defensa -y no voy a señalar, que está feo- haciendo el lucido papel de la mujer de Putifar. Suerte que lo que teníamos delante era el Betis y que detrás teníamos al mejor Víctor Valdés de la temporada. Porque si delante llegamos a tener al Zaragoza o el Atlético y detrás tenemos al Víctor de Valencia, hoy esto parecería el cementerio de Collcerola. Y os lo dice un resultadista, a quien un 5-1 le parece miel sobre hojuelas. Pero no podemos ir por el mundo con esa desestructuración defensiva, que hay momentos del partido que parecemos las croquetas líquidas de nuestro catalán más universal (un cocinero, dicho sea para que nos lo hagamos mirar). Mañana hablaré del Chelsea, de como lo veo, de cuales son en mi opinión sus puntos fuertes y sus fisuras. También de mi admirado Mourinho. Pero hoy quiero darle ya a Frank la alineación para Stamford Vic y os exhorto a que cada uno haga la suya así, entre todas, y puesto que nuestro himno dice que tots units fem força, le echaremos una mano al desconcertado Franki. Ahí va la mía: Víctor Valdés, Gabri, Puyol, Márquez, Van Bronckhorst, Motta, Van Bommel, Deco, Messi, Eto'o y Ronaldinho.

Positifo: que a un Madrid cada vez mejor -ya no es aquel equipo que quedó desguazado tras el paso del Barça por el Bernabeu- le haya respondido el Barça con un resultado contundente ante el Betis, sin levantar apenas el pie del acelerador y a cuatro días de jugarse el futuro europeo.

Nejatifo: el penoso papel de muchos medios de comunicación en su afán por tergiversar la información sobre la publicidad en la camiseta que propuso una casa de apuestas, de modo que parezca que es el Barça el que ha rechazado una suculenta oferta cuando la realidad es que, cansada de la informalidad e indecisión de Laporta, la citada empresa se ha negado a prorrogar la fecha límite dada al club para que diera una respuesta.

Campanadas a medianoche

Puede que comencemos el partido contra el Betis con el Madrid a cuatro puntos. Pese a que tengo una gran confianza en el Alavés de Piterman (debo ser de las pocas personas de este país que no lo odia), los pronósticos apuntan a que los tres puntos se quedarán en el Bernabeu. Si ello sucediera, cosa que no deseo pero que no por ello se debe descartar, el Barça saldría más motivado pero también más presionado ante el Betis. Un rival difícil por múltiples conceptos que paso a exponer. Porque su entrenador, Llorenç Serra Ferrer, conoce nuestro percal. También porque es un equipo que juega tan agresivo como el Atlético y el Valencia. Porque viene de ganar en Copa de la UEFA al AZ Alkmaar de Van Gaal (2-0) y ello le confiere una cierta moral y confianza. Porque tiene dos jugadores de primer nivel (Joaquín y Edu), que ensanchan mucho el campo y se crecen en los grandes escenarios, como el Camp Nou. Porque ambos pueden crearles graves problemas a nuestros laterales. Porque desde que se lesionó Oliveira buscaban un delantero centro y en estos momentos tienen tres en racha (Dani, Robert y Tardelli). Porque tienen un doble pivote en el medio campo (Arzú, Rivera), que combina la fuerza del primero con la clarividencia del segundo. Porque tiene equipo para estar en la zona alta de la tabla y un día u otro tendrá que empezar a escalar posiciones. Todos esos elementos, como el haber ganado al Chelsea en Liga de Campeones (1-0, gol de Dani), resultan inquietantes. Pero aún lo es más, desde mi punto de vista, el hecho de ser un equipo maestro en las artes del engaño, del antifútbol, de la bronca, el simulacro y la artimaña, la pérdida de tiempo, la exasperación y la provocación del contrario. Otros le llamarán a todo eso gracia, arte y picardía, cosa de listos, porque le convierte en un rival de cuidado, el peor que podía corresponderle al Barça en vísperas de la comprometida visita a Stamford Beach, de la que hablaremos a partir de mañana.

Positifo: que finalmente podrá jugar Puyol ante el Betis, ya que su ausencia, sumada a la de Márquez, podría revestir tintes catastróficos. También están convocados Motta y Messi ¡aleluya!

Nejatifo: en nuevo fracaso de la sección de baloncesto. Ahí si que Tachito nos ha quitado la ilusión: heredó un equipo campeón de Liga, de Copa y de Euroliga y, por más millones que se meten y más cambios que se producen en la dirección técnica, el Winterthur no levanta cabeza. Pesic y Jasikevicius podrían decirle aquello de ¡que n'aprenguin!.